Acuerdo entre socios: ¿pacto o prestación accesoria?

acuerdo entre socios

Si usted y otras tres personas deciden constituir o comprar una sociedad y la intención es que todos se involucren en el proyecto aportando trabajo, puede que quiera garantizar que todos cumplan con dicha obligación. Ante esa situación, ¿cuál es el mejor modo de hacerlo?

Es habitual que al momento de constituir una nueva sociedad, el aporte acordado entre los socios sea el trabajo que dedicarán a la actividad. En dicho supuesto, si se trata de una sociedad de 4 socios, es posible que las participaciones se dividan en 25% para cada uno. Aunque en principio todos estén de acuerdo con la decisión, es importante prevenir el riesgo de que con el tiempo, algún socio decida cambiar de opinión y se vaya a trabajar por cuenta ajena a otra empresa. Si eso llegase a suceder, ese socio conservaría el 25% de sus participaciones aunque se desvincule de la sociedad.

Pacto de socios

El pacto de socios es una opción ideal para prevenir el riesgo anterior. No obstante, debe tener en cuenta que si algún socio incumple el pacto, no podrá ser expulsado de la empresa por cuanto su condición queda determinada por la aportación social inicial y no por el trabajo realizado en la empresa. Con ello, seguirá recibiendo el 25% de los dividendos.

No obstante, es cierto que los socios restantes y la propia sociedad podrían exigir indemnización por los daños generados por el incumplimiento del pacto. Ahora bien, si tales daños no se cuantificaron en el pago, será muy difícil establecer un valor monetario.

Prestaciones accesorias

Otra vía, además del pacto de socio, es el establecimiento de prestaciones accesorias plasmadas en los estatutos sociales. En este caso, cada socio recibe un número de participaciones de acuerdo a la aportación de capital pero quedará reflejado en los estatutos la obligatoriedad de realizar prestaciones concretas a la sociedad (trabajar, por ejemplo). Por tanto, si un socio llegara a incumplir sus obligaciones, la ley establece que será posible su exclusión de la sociedad.

Aunque con el procedimiento anterior sería necesario pagar al socio excluido el valor de su participación, el resto de los socios y la propia sociedad podrán exigir una indemnización por los daños que haya causado el incumplimiento. La cuantía de dicha indemnización también puede quedar plasmada en los estatutos).

Si la sociedad ya está constituida

Si la sociedad ya ha sido constituida y las presentaciones accesorias no fueron incluidas en los estatutos, podrá realizar una modificación de los mismos y obtener el voto favorable de todos los socios que se verán afectados por dicha obligación.

En todo caso, las prestaciones accesorias tienen que ser concretas, describiendo de forma exhaustiva los trabajos que realizarán los socios y el plazo de dicha disposición. También podrá aprovechar la modificación para incluir otras prestaciones a cargo de los socios, como la obligatoriedad de avalar a la SL o realizar un préstamo. Si ese fuese el caso, procure determinar las condiciones primordiales del acuerdo como el importe o su duración máxima, etc.