El órgano de administración de una sociedad

El órgano de administración de una sociedad

A la hora de constituir o comprar una sociedad mercantil, una de los temas de mayor relevancia se refiere a la necesidad de definir cómo quedará establecido el órgano de administración, ente encargado de la gestión diaria de la sociedad y de su representación ante terceros. Por ese motivo, hoy en SBM Sociedades compartimos las alternativas disponibles para tal fin.

Tipos de órgano de administración

De acuerdo a la legislación actual, existen cuatro alternativas para el establecimiento del órgano de administración de una sociedad: único, solidarios, mancomunados o consejo de administración. A continuación veremos cada uno de ellas.

Administrador único

Aplicable en los casos en el que la sociedad contará con un sólo administrador que representará a la sociedad de forma individual. Para definirlo, se podrá optar por una persona física o jurídica, que tendrá la capacidad de tomar las decisiones referentes al funcionamiento de la empresa.

Administradores solidarios

Está compuesto por varios administradores que tendrán la capacidad de actuar de forma individual en nombre de la empresa. En este caso, se ha de tomar en consideración que cualquier acto realizado de forma individual por uno de los administradores solidarios comprometerá a la sociedad en su conjunto sin que sea necesaria la validación del resto.

Administradores mancomunados

A diferencia de la figura de administradores solidarios, quienes integren el órgano no podrán actuar de forma individual. Solo podrán hacerlo en conjunto y en común acuerdo sobre cualquier acto en nombre de la empresa.

Consejo de administración

Por último en el caso de optar por el consejo de administración, se tendrá que considerar que bajo dicha figura, el órgano deberá estar compuesto por entre 3 y 12 consejeros. En él, las decisiones se podrán tomar sólo a través de los votos de la mayoría de los consejeros asistentes a las juntas.

Dicho lo anterior, se debe considerar que para ser administrador de una sociedad, será necesario ser una persona física o jurídica, y salvo que se disponga lo contrario en los estatutos, no sería necesario ser socio para ocupar el puesto de administrador. Cumplidos esos requisitos, la persona seleccionada tendrá el deber de desempeñar su función de forma diligente y ordenada, leal y con la responsabilidad de mantener la confidencialidad de la información aún cuando se produzca su cese.