La importancia de la prevención de riesgos laborales en la empresa

Prevención de riesgos laborales

Uno de los temas más recurrentes en el entorno laboral actual es la siniestralidad, entendido como un número considerable de accidentes que pueden producirse durante la jornada de los trabajadores. Ante esa situación, los sistemas de prevención de riesgos pueden ayudar a disminuir los incidentes aplicando protocolos ideados para tal fin.

Cabe recordar que en España, con la entrada en vigor de la Ley 39/1997 de Prevención de Riesgos Laborales, se estableció la obligatoriedad de la implantación de sistemas y procedimientos expresamente reflejados en el texto en las empresas. De allí, numerosas organizaciones especializadas en la materia, han venido ofreciendo soluciones personalizadas a las características y actividad de cada compañía que requiera su establecimiento.

No obstante, es importante que si usted tiene planteado acceder a un programa de prevención de riesgos laborales, tenga a mano el conocimiento de las fases que la componen. Por tanto, a continuación las explicamos:

En la primera fase, se debe realizar un diagnóstico e identificación inicial de los riesgos que se pueden derivar de las diferentes áreas o departamentos que hacen vida dentro de la organización. Por ejemplo, resulta lógico apreciar que no es el mismo riesgo el que puede tener un empleado administrativo en una oficina, al que puede tener un obrero en una construcción o nave industrial.

La segunda fase, una vez hecha la evaluación, la compone el desarrollo de las medidas de acción preventivas que se tendrán que adoptar de acuerdo a las características de los riesgos identificados en la fase I. De allí, quedará establecido un plan de acción para adoptar ante cualquier eventualidad que pueda convertirse en un accidente o enfermedad de tipo laboral.

La tercera fase se refiere a la puesta en marcha de las medidas determinadas. En tal sentido, más allá de la prevención tácita que se adquiere con la implantación, el sistema se tendrá que poner a prueba en el momento en que se registre un hecho desencadenante o lo que es lo mismo, un siniestro laboral.

Finalmente, será necesaria la aplicación de una cuarta y última fase. Esta tiene que ver con la obligación de controlar y evaluar la eficiencia de las medidas adoptadas. Así, en caso de tener que ajustar algunos elementos, se tendrá la capacidad de actuar y prevenir los errores que se hayan identificado durante la puesta en marcha.

Recuerde que si requiere mayor información sobre los sistemas de prevención de riesgos laborales, puede acceder a los servicios que desde SBM Sociedades ofrecemos con el apoyo de empresas especializadas, con una trayectoria comprobada en la implantación de sistemas eficientes de prevención de riesgos laborales.

Elena García
SBM Sociedades