Las claves de la reforma fiscal (III): Autónomos

Las claves de la reforma fiscal (III): Autónomos

Las claves de la reforma fiscal (III): Autónomos

Como ya hemos dicho, desde SBM Sociedades hemos querido profundizar en el impacto de la reforma fiscal – entrada en vigencia el primero de enero de 2015- con la intención de ofrecer mayores luces sobre su influencia en las actividades desarrolladas por las empresas, pymes y en esta oportunidad, dedicamos espacio a repasar los elementos referidos a la labor de los autónomos.

Como sabrá al día d hoy, los trabajadores por cuenta propia deben tributar en el IRPF y, en consecuencia, se benefician de la reducción establecida para los tipos impositivos. Sobre este tema, vale recordar que en 2014, el proyecto de ley aprobado por el gobierno, estableció una reducción de 1 punto para el 2015 y otro adicional para el 2016, dejando los tipos en 20% para 2015 y 19% para 2016. No obstante, en el marco de la tramitación parlamentaria a la que fue sometida la normativa, se decidió aumentar la reducción, ubicando el impuesto en 19% para el 2015 y otra reducción para el 2016 estableciéndolo en 18%.

Sin embargo, al día de hoy, los autónomos siguen reclamando lo que consideran una reducción insuficiente para compensar la subida de las retenciones impositivas aprobadas por el Ejecutivo en el pasado. En ese sentido, vale la pena retroceder al año 2012, cuando el gobierno de Mariano Rajoy, aumentó del 15% al 21% la retención establecida para los autónomos. Dicho incremento, habría de mantenerse hasta 2013, pero las necesidades financieras de la Administración requirieron que se mantuviese hasta cerrado el 2014. En el mismo orden de ideas, vale recordar que para los trabajadores independientes de menos recursos, el gobierno dejó establecida una reducción sobre el tipo hasta el 15%, siempre que la renta correspondiente fuese menor a 15.000 euros y represente al menos el 75% de los ingresos del trabajador.

En el caso de los nuevos autónomos, para este año cuentan con una reducción de 20% sobre el rendimiento de su actividad durante los dos primero años de ejercicio.

Con respecto a la contribución por módulos, se ha generado un cambio que lo convierte en un sistema más restrictivo. En tal sentido, se ha disminuido el umbral para la tributación a través de dicho sistema, desde una cifra máxima de 450 mil euros de ingresos y 300 mil de gastos a 150 mil euros por cada concepto. También, queda negada la posibilidad de acogerse al sistema para los autónomos que facturen un nivel inferior al 50% del total del ejercicio a personas físicas, ni por las actividades referidas a construcción.

De esta forma, damos por concluida la serie de artículos referidos al impacto de la reforma fiscal sobre la tributación de las empresas, pymes y autónomos. No obstante, recuerde que si requiere mayor información sobre vías de emprendimiento, asuntos fiscales y/o contables, puede consultar los servicios de empresas especializadas en la venta y transmisión de sociedades limitados o anónimas urgentes. De seguro podrán ofrecerle mayores detalles.

Elena García

SBM Sociedades