Las claves de la reforma fiscal (II): Pymes

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Seguimos avanzando con las consideraciones a profundidad dedicadas a la reforma fiscal que entró en vigor el pasado primero de enero. Luego de revisar el impacto sobre las empresas, ahora nos detendremos a revisar la situación de las pequeñas y medianas empresas en España.

Ya sabemos que para la fecha, a diferencia de 2014 cuando el impuesto sobre sociedades se ubicaba en 30%, el tipo correspondiente ha entrado en una etapa de reducción que lo ubicará en 25% al cabo de dos años. No obstante, dicha disminución no ha resultado equivalente para las empresas de pequeña y mediana dimensión. En tal sentido, mientras en 2014 se consideraba un tipo de 25% aplicable a los primeros 300 mil euros de beneficio y 30% para el resto, con la reforma se estima que el gravamen de 25% regirá para todas la ganancia a partir del año 2016.

Sobre este tema, Hacienda ha coincidido con el comité de expertos que trabajó para la reforma, en cuanto a las distorsiones que generaba las diferencias impositivas de acuerdo al tamaño de la empresa. En cuanto a esto han dicho que la situación, desestimulaba el crecimiento empresarial en perjuicio de la economía. Según su criterio, las pymes decidían fragmentar el desarrollo de su actividad, en función de evitar incrementos fiscales.

Ahora bien, al día de hoy las pymes cuentan con una serie de incentivos fiscales particulares, esto con el objeto de garantizarles una contribución menor a la establecida para las empresas de mayor dimensión. En ese sentido, Hacienda ha puesto en marcha un instrumento llamado “reserva de nivelación”, un beneficio fiscal que le permite a las pymes guardar beneficios que les permiten compensar las pérdidas de cara a los 5 años siguientes. La reserva tiene un límite establecido del 10% de la base imponible, hasta un máximo de un millón de euros. De esta forma, una pyme puede decidir si opta por no tributar por dichos beneficios. Eso sí, en caso de no presentar perdidas en el durante los 5 años siguientes, tendrán que abonar la diferencia correspondiente a la reserva.

Con esta acción, el Gobierno estima disminuir el tipo efectivo establecido para la pequeña y mediana empresa, del 25% al 22,5%, considerando que esta única excepción sobre el gravamen correspondiente al Impuesto sobre Sociedades, beneficia en buena medida a las empresas de reciente creación.  De allí que la norma se aplicará por los primeros 300 mil euros de base imponible y se establecerá en un 20% para los excesos del importe señalado durante un periodo de dos años, referido al primer ejercicio con base imponible positiva y el siguiente.

Otro aspecto que afecta a las empresas de pequeña y mediana dimensión, se refiere a los cambios generales sobre e Impuesto de Sociedades. En tal sentido destaca la eliminación de deducciones y la implantación de la reserva de capitalización. Por tanto, puede disminuir dos puntos adicionales del tipo aplicable a las empresas, hasta llevarlo a un nivel de 20,25%.

En adición, vale recordar que a partir de este año 2015 ha desaparecido la deducción establecida por inversión de beneficios, que antes podían aplicarse las organizaciones sobre un importe neto de la cifra de negocios menos a 10 millones de euros.

Finalmente, según las afirmaciones de Hacienda, los incentivos incluidos en la Reforma Fiscal, a través de rebajas impositivas, son suficientes para justificar la desaparición del beneficio fiscal para pymes y autónomos correspondiente al mantenimiento o creación de empleo, un incentivo que otrora, tenía un impacto de 57 millones de euros para las pequeñas y medianas compañías.

Recuerde que si desea mayor información, puede consultar los servicios de empresas especializadas en la venta y constitución de sociedades, así como en brindar asesoría fiscal y contable a las empresas.

Elena García

SBM Sociedades