Mi cónyuge trabaja en la sociedad

Mi cónyuge trabaja en la sociedad

Es muy habitual en empresas familiares que el cónyuge del socio cumpla funciones dentro del negocio con una retribución mínima (y en algunos casos sin retribución). Sobre este tema, recientemente ha sido emitida una sentencia y en SBM Sociedades aportamos detalles sobre ello.

En ella se deja ver que se trata de una situación muy frecuente que puede suponer el incumplimiento de la normativa laboral y tributaria, y en consecuencia, resultar perjudicial en caso de divorcio.

¿Cuál es la forma correcta?

Si su cónyuge colabora de modo habitual en la sociedad, lo correcto es tramitar el alta en la Seguridad Social. Pero tenga en cuenta lo siguiente:

Si su participación dentro de la sociedad al menos al 50%, su cónyuge tendrá que cotizar por el Régimen de autónomos. Ahora bien, si su participación en menor al 50% y existe otro socio mayoritario, su cónyuge tendrá que cotizar por el Régimen General.

Sobre la retribución, tendrá que asignarle la más adecuada en función de las labores que desempeñe. Recuerde que la normativa obliga a que las operaciones entre una sociedad y sus socios –o los cónyuges de éstos- se valoren a los precios del mercado, una norma aplicable a socios cuando su participación es igual o superior al 25%.

¿Nuestra recomendación?

Adapte y regularice la situación de su cónyuge para cumplir los requisitos mencionados. No se alarme por los costes de cotización, pues podrá suponer otras ventajas:

– Su cónyuge tendrá derecho a las prestaciones que le correspondan.

– Podrá compensar el coste de la cotización con los ahorros que obtendrá en el IRPF. No olvide que como el tipo impositivo del IRPF es progresivo, si aprovecha ese elemento para repartir su salario con su cónyuge (de forma que entre los dos sigan ganando lo mismo), conseguirán reducir la factura por dicho impuesto.

¿Y qué pasa en caso de divorcio?

Una reciente sentencia ha indicado que, en caso de divorcio, el cónyuge que trabajaba en la empresa familiar sin remuneración tiene derecho a una compensación. Esto derivado a que según la interpretación, ese trabajo “precario” suponía “su contribución al levantamiento de las cargas familiares”.

El criterio anterior es aplicable en casos de cónyuges casados en régimen de separación de bienes. En caso de gananciales, se entiende que el sueldo de uno de ellos se reparte entre ambos. En ese sentido, el supuesto inicial establece lo siguiente:

– Una pensión por alimentos para el cónyuge si tiene hijos menores de edad, o mayores pero no independientes.

– Una pensión compensatoria si su capacidad económica disminuye a causa de la ruptura.

– Compensación adicional por su trabajo adicional en el hogar durante el matrimonio.

En tal sentido, si está casado en separación de bienes, tenga en cuenta esta situación y asigne a su cónyuge un sueldo adecuado.