Préstamos de socios

Si su empresa necesita algún tipo de financiación, puede que los préstamos de socios personas físicas sea la opción ideal. Tomar dicha decisión, podría suponerle importantes ahorros fiscales siempre que se haga de forma adecuada. A continuación, en SBM Sociedades le explicamos cómo hacerlo.

Préstamos de socios

Existen múltiples motivos por los cuales su empresa podría necesitar financiación. El abordaje de un nuevo proyecto, por ejemplo, puede generar costes para los que su empresa requerirá mayores recursos económicos. En ese caso, un préstamo de socios a la empresa puede resultar la mejor alternativa, si además se quieren obtener importantes ahorros fiscales. Eso sí, no olvide que para lograrlo tendrá que ajustar las cantidades.

Ahorro fiscal por préstamos a la sociedad

El ahorro que mencionamos viene derivado de la diferencia existente entre el tipo aplicable a la empresa (25%) y el aplicable al IRPF de los socios (de entre el 19% y 23% según la cantidad). En tal sentido, considere lo siguiente:

– Los intereses generados a raíz de los préstamos a favor de los socios serán un gasto deducible para la organización. Así, se podrá obtener un ahorro de hasta 25% en el impuesto de sociedades (por el tipo aplicable).

– Por su parte, los socios, tendrán que declarar el ingreso devengado en su IRPF como una renta del ahorro. No obstante, al tributar por tipos inferiores (de entre 19% y 23%), se podrá conseguir un ahorro global en la fiscalidad de entre un 2% y 6%.

Ahora bien, en el caso de los socios que tengan menos del 25% del capital social, se tendrá que vigilar el importe del préstamo. Recuerde que el tipo de entre 19% y 23% aplicable en el IRPF solo es válido para los intereses que se generen a partir de un préstamo que no supere tres veces los fondos propios de la empresa en lo que corresponda a cada socio. De lo contario, los intereses generados que correspondan al exceso tributarán en la base general del IRPF con un tipo progresivo de hasta 45%.

Dicho lo anterior, será determinante que los préstamos otorgados por cada socio no superen el triple de la parte de los fondos propios atribuibles a cada uno. En ese caso, no habrá ahorro fiscal sino mayores costes.

Las ventajas

Además de lo anterior, esta alternativa permite que los intereses se mantengan en el núcleo de la organización (empresa y socios). Además, consigue que circulen fondos entre ambos actores, mientras se obtienen importantes beneficios fiscales.