¿Qué podemos hacer si cambia la tributación de nuestra sociedad civil?

tributación nuestra sociedad civil

En los dos de nuestros anteriores artículos, hablábamos de los efectos de la reforma fiscal las sociedades civiles y sobre la nueva tributación de las comunidades de bienes. Ahora ha llegado el momento de plantearnos que hacerme si cambia la forma de tributación de nuestra sociedad civil o comunidad de bienes.

Antes de nada debemos insistir, a modo de recordatorio ,en que las comunidades de bienes y la sociedades civiles que no tengan personalidad jurídica y objeto mercantil, podrán seguir tributando en el régimen de atribución de rentas del Irpf y no habrá cambios para ellas.

En el caso de las entidades que por su perfil y características deban pasar a tributar por el Impuesto sobre Sociedades, tendremos como mínimo dos posibilidades:

Opción A.- Disolver y liquidar la sociedad.

Opción B.- Seguir con la actividad, pero tributando por el Impuesto de Sociedades.

Opción A.- Disolver y liquidar la sociedad: esta opción pasa por  disolver y liquidar la sociedad civil, pasando su titularidad a una o varias personas físicas.

Según la disposición transitoria decimonovena de la Ley 35/2006 del Irpf, en su redacción dada por la Ley 26 /2014 de 27 de Noviembre  ,  podrán acordar la disolución y liquidación en unas condiciones fiscales especiales , establecidas en la propia disposición , las sociedades civiles que cumplan las siguientes circunstancias:

  1. Que con anterioridad al 1 de Enero de 2016 les hubiera sido de aplicación el régimen de atribución de rentas ( IRPF).
  2. Que a partir del 1 de Enero de 2016 cumplan con los requisitos para adquirir la condición de contribuyente del Impuesto de Sociedades ( personalidad jurídica y objeto mercantil).
  3. Que en los 6 primeros meses del ejercicio 2006 se acuerde válidamente el acuerdo de disolución con liquidación y se realicen con posterioridad al acuerdo, dentro del plazo de los 6 meses a su adopción, todos los actos o negocios jurídicos necesarios , para la extinción de la sociedad civil.

El proceso de extinción realizado en estos plazos implicará que la sociedad civil pueda continuar aplicando el régimen de atribución de rentas sin que llegue a adquirir la consideración de contribuyente del Impuesto de sociedades; en caso contrario la sociedad civil tendrá la consideración de contribuyente del Impuesto de Sociedades desde el 1 de Enero de 2016 y no resultará de aplicación el régimen de atribución de rentas ( IRPF).

Ahora vamos a ver cuáles son las “condiciones fiscales especiales” ( Beneficios) aplicables a disolución y liquidación de las sociedades civiles, que son principalmente:

  1. Exención del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales ( AJD) y Actos Jurídicos Documentados ( ITP) ( Operaciones societarias).
  2. No devengo del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IVTUNU) por las adjudicaciones a los socios de los inmuebles de naturaleza urbana de los que sea titular la entidad. En una posible posterior transmisión se entenderá que estos fueron adquiridos en la fecha en la que lo fueron por la sociedad que se extinga.
  3. En IRPF, IS e IRNR de los socios solo se tributará en el momento de la liquidación cuando se perciba dinero o créditos , en caso contrario se difiere la tributación al momento en que se transmitan los demás elementos que se hayan adjudicado al socio:Ver siguiente gráfico:

Como se puede ver en la infografía anterior, la opción de disolver y liquidar puede ser interesante por varios motivos.

  1. Tiene importantes beneficios fiscales de acuerdo lo establecido en la disposición transitoria 19ª de la LIRPF.
  2. Puede ser la opción más racional y práctica cuando las características y perfil de la sociedad civil responden a entidades constituidas por un solo socio trabajador y el resto sean familiares incluidos en la sociedad civil con el fin de reducir la fiscalidad distribuyendo beneficios . También en el caso de sociedades con un solo socio principal que también es propietario de los principales activos de la sociedad.

Opción B: Continuar la actividad de la sociedad pero tributando por el Impuesto de Sociedades (IS).

Para ser más rigurosos, dentro de esta opción tendríamos dos nuevas posibilidades.

1.-Disolver la sociedad civil y transformarla en una Sociedad Limitada. El motivo principal de decantarse por esta opción es el hecho de que ya que se tiene que tributar por el Impuesto de sociedades, es mejor transformarse en una figura jurídica como la Sociedad Limitada que además limita la responsabilidad patrimonial de los socios frente a terceros al capital aportado, ventaja de la que no dispone una Sociedad Civil.

2.- Continuar con la Sociedad Civil tributando por el Impuesto de Sociedades: Con esta opción hay que destacar que no supondría trabajo administrativo adicional ni gastos extras, ya que simplemente se modificarían los modelos de autoliquidación de los impuestos, pero debemos destacar que por otro lado no podrían aplicarse los beneficios fiscales señalados de la Dt 19ª LIRPF; en contra, lo establecido como beneficioso para su transformación en Sociedad Limitada.

Cabe reseñar que en la disposición transitoria trigésima segunda de la Ley 27/2014 “Sociedades civiles sujetas a este impuestola que establece la integración de las ganancias y rendimientos obtenidos por las sociedades  civiles en el IS, estableciendo entre otras cosas, que las rentas devengadas y no integradas en la base imponible de los  periodos  impositivos en los que la entidad tributó en el régimen de atribución de rentas  se integrarán en la bese imponible del Impuesto sobre Sociedades correspondiente al primer período impositivo que se inicie a partir del 1 de Enero de 2016 (a no ser que ya hubiesen sido integrados).