Sociedades instrumentales bajo la lupa de Hacienda

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De nuevo los trabajadores por cuenta propia pasan a ser el centro de atención de la Administración, principalmente aquellos que hacen uso de sociedades instrumentales como herramientas de facturación. Es decir, empresas concebidas para el único fin de deducir ingresos personales y en definitiva, permitirles pagar menos carga impositiva.

No es sorpresa que se trata de una práctica habitual en España, pero esta vez Hacienda ha decidido atender este tema e investigar, luego de conocer casos referidos a personas públicas que han optado por este método.

La acción emprendida por Hacienda, que no fue acoplada a la reforma fiscal – entrada en vigor el 1ero de enero de 2015 – se desarrollará mediante una intensificación de las inspecciones que desarrolla la Agencia Tributaria. Esto, servirá para llevar a cabo una comprobación de la existencia o uso de sociedades instrumentales para la facturación de servicios profesionales. Fundamentalmente, se verificará la justificación de la utilización.

Pese a que la ley establece que el contribuyente tiene el derecho de utilizar las formulas fiscales que resulten más beneficiosas en el marco de la legalidad, existe una ventaja relevante entre la posibilidad de tributar como persona física o como persona jurídica.

Para ser más explícitos, si los ingresos obtenidos durante un ejercicio tributan como empresa por medio del Impuesto de sociedades, el tipo aplicable se ubica entre el 25% y el 28%, dependiendo de la dimensión de la organización. En contra parte, si la tributación se realiza de acuerdo a las retribuciones del trabajo a través del IRPF, puede que el tipo aplicable supere el 50% dependiendo de la comunidad autónoma en la que se encuentre.

Ahora bien, la Agencia Tributaria entiende que existen miles de personas que utilizan sociedades para la evasión fiscal cada año, sin descartar el uso apegado a la legalidad. Por tanto, establece la diferencia a partir de la procedencia de los ingresos, entendiendo como ideal que para canalizar los ingresos a través de la figura societaria, se generen varias fuentes y no sólo una persona física.

En ese sentido, si Hacienda determina el uso inadecuado de una sociedad de forma instrumental, negará la existencia o uso valido de la empresa para la prestación de servicios y facturación de servicios profesionales. De allí, que obligará a la normalización de la contribución efectiva.

Ahora bien, si para algunos sectores la medida puede resultar positiva para los autónomos que cumplen a cabalidad sus obligaciones tributarias, se desata la polémica en función de la realidad bajo la cual la constitución de sociedades destinadas al desarrollo de la práctica profesional no se limita a deportistas o artistas, sino que asesores, consultores o abogados funcionan de modo adecuado a través de sociedades profesionales. De tal forma, se crítica la postura de Hacienda al generalizar la situación, aunada a las diferencias tributarias e inspecciones derivadas de la realidad de cada Comunidad Autónoma.

Recuerde que si necesita mayor asesoría sobre el tema, puede consultar los servicios de empresas especializadas en la constitución y transmisión de sociedades limitadas o anónimas urgentes. De seguro podrán ofrecerle más detalles sobre las posibilidades que otorga el uso de las compañías instrumentales con absoluto apego a la normativa.

Elena García

@SBMSociedades